La búsqueda y el hallazgo del Señor vs. Su sacar y hacer volver
Basándonos en Ezequiel
34:11–15, Lucas 15:1–24, Mateo 9:36 y Juan 10:1–16, y en la perspectiva ministerial de Watchman Nee y Witness
Lee que has proporcionado, podemos integrar estas dos etapas de la obra
pastoral del Señor de la siguiente manera.
1.
Tabla integrada: «Buscar y hallar» vs. «Sacar y hacer volver»
|
Aspecto |
La búsqueda y el hallazgo del
Señor |
El sacar y hacer volver del Señor |
|
Significado |
El Señor mismo
busca activamente a Sus ovejas perdidas, dispersas, escondidas o extraviadas,
hasta encontrarlas. |
Después de
encontrarlas, el Señor las saca de su antigua condición y las hace volver a
Él, a Su pasto y a la esfera apropiada de Su presencia. |
|
Razón |
Debido a la
caída, el hombre puede quedar sepultado bajo el pecado, el mundo, la
religión, doctrinas, formas, dones y decadencia espiritual. Por eso necesita
que el Pastor lo busque. |
Ser encontrado
no es el final. La oveja encontrada necesita ser sacada de su antiguo ámbito
y restaurada al disfrute apropiado de Cristo. |
|
Comparación espiritual |
El pastor que
busca la oveja perdida y la mujer que busca la moneda perdida en Lucas 15. |
El Pastor que
saca a Sus ovejas de entre las naciones y las hace volver a la buena tierra,
a los montes altos y a las corrientes de aguas de Ezequiel 34. |
|
Explicación |
«Yo mismo
buscaré mis ovejas y las hallar é» (Ez. 34:11). El Señor no simplemente envía
a otro; Él mismo viene como Pastor. |
«Las sacaré de
entre los pueblos y las reuniré de las tierras» (Ez. 34:13). El Señor no
solamente encuentra a Sus ovejas, sino que también restaura su posición y
disfrute. |
|
Primera acción |
Buscar — el Señor toma la iniciativa de venir tras nosotros. |
Sacar — el Señor nos saca del ámbito y condición en que
estábamos perdidos. |
|
Segunda acción |
Hallar — Él no deja de buscarnos hasta encontrarnos. |
Hacer volver — Él trae a los encontrados de regreso a Sí
mismo y a la esfera espiritual apropiada. |
|
Efecto |
Los perdidos
son salvos; los extraviados son recuperados; los que han retrocedido vuelven
a encontrarse con el Pastor. |
Los recuperados
son librados del mundo, de las formas religiosas, de la sequedad y del
extravío, y son restaurados a Cristo y a la vida de iglesia. |
|
Propósito |
Salvación y recuperación — recuperar la oveja perdida para el
Pastor. |
Restauración y disfrute — introducir a los recuperados en Cristo
como la buena tierra, en el Cristo resucitado y ascendido, y en el agua viva
del Espíritu. |
|
Relación mutua |
Buscar y hallar
son el comienzo de la recuperación. |
Sacar y hacer
volver son la continuación y
consumación de la recuperación. |
|
Relación con el arrepentimiento |
El atalaya
advierte al pueblo de Dios, haciendo que se arrepienta y se vuelva; después
el Señor mismo viene a buscarlo. |
El
arrepentimiento no termina simplemente con confesar el pecado; el arrepentido
debe ser llevado nuevamente a la posición y vida espirituales apropiadas. |
|
Relación con Cristo |
El Pastor nos
encuentra cuando hemos llegado a estar perdidos con respecto a Cristo. |
El Pastor nos
hace volver a Cristo mismo como
nuestra buena tierra. |
|
Relación con la iglesia |
Ser hallados
por el Señor termina con nuestra condición de vagar y estar aislados. |
Ser llevados de
regreso nos introduce en la vida de
iglesia, donde disfrutamos corporativamente las riquezas de Cristo. |
|
Relación con el Cristo resucitado y ascendido |
El Señor nos
encuentra y vuelve a dirigirnos hacia Sí mismo. |
Nos lleva a los
montes altos, que representan
la experiencia del Cristo resucitado y ascendido. |
|
Relación con el Espíritu |
Ser hallados
restaura nuestro contacto y comunión con el Señor. |
Él nos lleva
junto a las corrientes de aguas,
que representan al Espíritu vivificante como agua viva. |
|
Relación con el pastoreo |
Buscar y hallar
son el aspecto de rescate del
pastoreo. |
Hacer volver,
alimentar y abrevar son el aspecto de nutrición
y perfeccionamiento del pastoreo. |
|
Antes de la salvación |
Estábamos
sepultados bajo los pecados, pero el Señor vino a encontrarnos. |
Él nos sacó del
pecado y del mundo y nos condujo a Sí mismo. |
|
Después de la salvación / en el retroceso |
Podemos volver
a quedar sepultados bajo doctrinas, formas, religión o dones; el Señor vuelve
a buscarnos. |
Él nos saca de
las condiciones religiosas y secas y nos restaura a Cristo, a la vida de
iglesia y al fluir de la vida. |
|
Aplicación práctica |
Permanecer
abiertos a la luz, las advertencias y el llamado del Señor; no resistir Su
búsqueda. |
No detenernos
en el arrepentimiento o en la recuperación; seguir el liderazgo del Señor de
regreso a Cristo, a la vida de iglesia y al suministro de vida. |
|
Carga ministerial |
Dios mismo es
quien toma la iniciativa en la recuperación. Nuestra presencia en la vida de
iglesia se debe finalmente a que el Pastor nos buscó y nos halló. |
El propósito de
la recuperación no es simplemente encontrar a los perdidos, sino
introducirlos en Cristo, en la iglesia, en el fluir del Espíritu y en el
disfrute de las riquezas de Dios. |
|
Guía para profetizar |
«El Señor no
solamente fue el Pastor que una vez me encontró; Él todavía busca a los que
están perdidos». |
«El Señor no me
encontró simplemente para dejarme donde me encontró; me sacó y me hizo volver
a Cristo, a la vida de iglesia y al fluir de la vida». |
|
Dirección final |
Perdido → Buscado → Hallado |
Hallado → Sacado → Reunido → Hecho volver → Cristo →
Monte alto → Agua viva → Pastoreado → Edificado |
|
Conclusión |
La búsqueda del
Señor revela Su amor, misericordia,
iniciativa y perseverancia. Él no abandona a Sus ovejas perdidas. |
El hacer volver
del Señor revela Su restauración,
dirección, pastoreo y propósito. Él nos encuentra para introducirnos
en el pleno disfrute de Sí mismo. |
|
Pasajes relacionados |
Ez. 34:11–12; Lc. 15:1–10;
Mt. 9:36; Jn. 10:11–16 |
Ez. 34:12–15, 23; Lc.
15:20–24; Jn. 10:3–4, 9–10, 16; 1 P. 2:25 |
2.
Orden espiritual
El orden espiritual de Ezequiel 34 puede resumirse así:
Advertencia del
atalaya → arrepentimiento y conversión → el Señor busca personalmente → el
Señor halla → saca de entre las naciones → reúne → hace volver a la buena
tierra → lleva a los montes altos → lleva junto a las corrientes de aguas →
pastorea → alimenta → satisface → disfruta a Cristo → edifica el rebaño.
En forma condensada:
Advertencia →
Arrepentimiento → Búsqueda → Hallazgo → Sacar → Reunir → Hacer volver → Cristo
como la buena tierra → Cristo resucitado y ascendido → Agua viva → Pastoreo →
Disfrute → Edificación
Hay aquí una distinción espiritual muy importante:
«Hallar» responde
a la pregunta: «¿Dónde estoy?», mientras que «hacer volver» responde a la
pregunta: «¿Adónde quiere llevarme el Señor?»
Por tanto, la recuperación del Señor no consiste
solamente en llevarnos de la perdición
a la salvación. Él nos lleva:
de la perdición a
Cristo,
del vagar a la vida de iglesia,
de la sequedad al agua viva,
de la llanura al monte alto,
y de ser simplemente hallados a ser plenamente pastoreados.
3.
Diferencia central
|
Punto central |
Buscar y hallar |
Sacar y hacer volver |
|
Problema que se trata |
Perdición |
Estar fuera de
la posición espiritual apropiada |
|
Acción del Señor |
Él me encuentra |
Él me lleva |
|
Dirección |
El Pastor viene
al lugar donde estoy |
El Pastor me
lleva al lugar donde Él quiere que esté |
|
Punto de partida |
Pecado, mundo,
religión, sequedad, extravío |
Ya he sido
encontrado |
|
Meta |
«He vuelto a
encontrar al Pastor». |
«He vuelto a
Cristo y lo estoy disfrutando». |
|
Verbos clave |
Buscar → Hallar |
Sacar → Reunir → Hacer volver → Alimentar |
|
Experiencia espiritual |
Recuperación de
la perdición |
Restauración,
disfrute, nutrición y edificación |
|
Cuadro espiritual |
Una oveja
perdida que es hallada |
Una oveja
hallada que es llevada de regreso al pasto, al monte y a las corrientes |
|
Énfasis final |
El Pastor no me abandona. |
El Pastor no me deja donde me encontró. |
4.
Visión espiritual
La revelación más profunda aquí no consiste
principalmente en cómo nosotros buscamos al Señor, sino en que el Señor primero
nos busca a nosotros.
Estamos hoy en la vida de iglesia no porque
fuéramos suficientemente inteligentes, espirituales o diligentes para encontrar
al Señor. Más bien: El Pastor primero
nos buscó, nos halló y luego nos hizo volver.
Esto presenta dos grandes iniciativas
divinas: Primera iniciativa: El Señor
viene a encontrarnos
Aunque estemos sepultados bajo:
- el pecado,
- el mundo,
- conceptos
religiosos,
- doctrinas,
- formas,
- dones,
- frialdad,
- o
decadencia espiritual,
el Pastor no nos abandona.
Él viene personalmente a buscarnos.
Segunda iniciativa: El Señor nos hace volver
El Señor no dice: «Ya te encontré; ahora debes arreglártelas
por ti mismo».
Al contrario, después de encontrarnos, Él
continúa Su obra de pastoreo:
nos saca → nos reúne → nos hace volver → nos
introduce en Cristo → nos lleva al monte alto → nos lleva junto a las aguas
vivas → nos alimenta.
Por tanto:
Ser hallado no es el destino final; ser hecho volver es el comienzo de
un disfrute restaurado de Cristo.
5.
El flujo espiritual completo
Oveja perdida
↓
Advertencia del atalaya
↓
Arrepentimiento y conversión
↓
El Pastor busca
↓
El Pastor halla
↓
El Pastor saca
↓
El Pastor reúne
↓
El Pastor hace volver
↓
Cristo como la buena tierra
↓
El monte alto — el Cristo
resucitado y ascendido
↓
Las corrientes — el Espíritu
vivificante
↓
Pastoreo y alimentación
↓
Disfrute de Cristo
↓
Edificación corporativa
Esto muestra que el pastoreo del Señor tiene dirección y destino. Él no simplemente
recupera individuos; los introduce en un disfrute corporativo de Cristo.
6.
Una visión clave para la vida de iglesia
El punto central puede expresarse en cuatro movimientos:
1. El Señor me busca.
No soy yo quien inicia la recuperación; Él viene a
buscarme.
2. El Señor me halla.
Él penetra hasta donde estoy escondido y me rescata de
mi condición perdida.
3. El Señor me hace volver.
No solamente me perdona; me saca de aquello que me
mantenía alejado de Él.
4. El Señor me lleva a Su
disfrute.
Me lleva a Cristo
como la buena tierra, al Cristo
resucitado y ascendido como el monte alto, y al Espíritu como las corrientes de agua viva, donde soy alimentado y
pastoreado en la vida de iglesia.
Así, la meta de la recuperación no es simplemente:
«Encontré
al Señor».
Sino:
«El
Señor me encontró, me hizo volver a Sí mismo y ahora vivo en Cristo, disfruto
al Espíritu y soy pastoreado en Su rebaño».
7.
Una frase de resumen
La búsqueda y el
hallazgo del Señor recuperan a la oveja perdida y la vuelven a poner en
contacto con el Pastor; el sacar y hacer volver del Señor lleva a la oveja
hallada a Cristo como la buena tierra, al Cristo resucitado y ascendido como el
monte alto, al Espíritu como el agua viva y a la vida de iglesia como el pasto
corporativo, donde es pastoreada, nutrida, satisfecha y edificada.
*Consulte el tema general
de la capacitación de verano de abril de 2026: Creyentes, Parte cinco: Piedras
vivas y ovejas
沒有留言:
發佈留言