2026年8月22日星期六

La búsqueda y el hallazgo del Señor vs. Su sacar y hacer volver

 

La búsqueda y el hallazgo del Señor vs. Su sacar y hacer volver

Basándonos en Ezequiel 34:11–15, Lucas 15:1–24, Mateo 9:36 y Juan 10:1–16, y en la perspectiva ministerial de Watchman Nee y Witness Lee que has proporcionado, podemos integrar estas dos etapas de la obra pastoral del Señor de la siguiente manera.

1. Tabla integrada: «Buscar y hallar» vs. «Sacar y hacer volver»

Aspecto

La búsqueda y el hallazgo del Señor

El sacar y hacer volver del Señor

Significado

El Señor mismo busca activamente a Sus ovejas perdidas, dispersas, escondidas o extraviadas, hasta encontrarlas.

Después de encontrarlas, el Señor las saca de su antigua condición y las hace volver a Él, a Su pasto y a la esfera apropiada de Su presencia.

Razón

Debido a la caída, el hombre puede quedar sepultado bajo el pecado, el mundo, la religión, doctrinas, formas, dones y decadencia espiritual. Por eso necesita que el Pastor lo busque.

Ser encontrado no es el final. La oveja encontrada necesita ser sacada de su antiguo ámbito y restaurada al disfrute apropiado de Cristo.

Comparación espiritual

El pastor que busca la oveja perdida y la mujer que busca la moneda perdida en Lucas 15.

El Pastor que saca a Sus ovejas de entre las naciones y las hace volver a la buena tierra, a los montes altos y a las corrientes de aguas de Ezequiel 34.

Explicación

«Yo mismo buscaré mis ovejas y las hallar é» (Ez. 34:11). El Señor no simplemente envía a otro; Él mismo viene como Pastor.

«Las sacaré de entre los pueblos y las reuniré de las tierras» (Ez. 34:13). El Señor no solamente encuentra a Sus ovejas, sino que también restaura su posición y disfrute.

Primera acción

Buscar — el Señor toma la iniciativa de venir tras nosotros.

Sacar — el Señor nos saca del ámbito y condición en que estábamos perdidos.

Segunda acción

Hallar — Él no deja de buscarnos hasta encontrarnos.

Hacer volver — Él trae a los encontrados de regreso a Sí mismo y a la esfera espiritual apropiada.

Efecto

Los perdidos son salvos; los extraviados son recuperados; los que han retrocedido vuelven a encontrarse con el Pastor.

Los recuperados son librados del mundo, de las formas religiosas, de la sequedad y del extravío, y son restaurados a Cristo y a la vida de iglesia.

Propósito

Salvación y recuperación — recuperar la oveja perdida para el Pastor.

Restauración y disfrute — introducir a los recuperados en Cristo como la buena tierra, en el Cristo resucitado y ascendido, y en el agua viva del Espíritu.

Relación mutua

Buscar y hallar son el comienzo de la recuperación.

Sacar y hacer volver son la continuación y consumación de la recuperación.

Relación con el arrepentimiento

El atalaya advierte al pueblo de Dios, haciendo que se arrepienta y se vuelva; después el Señor mismo viene a buscarlo.

El arrepentimiento no termina simplemente con confesar el pecado; el arrepentido debe ser llevado nuevamente a la posición y vida espirituales apropiadas.

Relación con Cristo

El Pastor nos encuentra cuando hemos llegado a estar perdidos con respecto a Cristo.

El Pastor nos hace volver a Cristo mismo como nuestra buena tierra.

Relación con la iglesia

Ser hallados por el Señor termina con nuestra condición de vagar y estar aislados.

Ser llevados de regreso nos introduce en la vida de iglesia, donde disfrutamos corporativamente las riquezas de Cristo.

Relación con el Cristo resucitado y ascendido

El Señor nos encuentra y vuelve a dirigirnos hacia Sí mismo.

Nos lleva a los montes altos, que representan la experiencia del Cristo resucitado y ascendido.

Relación con el Espíritu

Ser hallados restaura nuestro contacto y comunión con el Señor.

Él nos lleva junto a las corrientes de aguas, que representan al Espíritu vivificante como agua viva.

Relación con el pastoreo

Buscar y hallar son el aspecto de rescate del pastoreo.

Hacer volver, alimentar y abrevar son el aspecto de nutrición y perfeccionamiento del pastoreo.

Antes de la salvación

Estábamos sepultados bajo los pecados, pero el Señor vino a encontrarnos.

Él nos sacó del pecado y del mundo y nos condujo a Sí mismo.

Después de la salvación / en el retroceso

Podemos volver a quedar sepultados bajo doctrinas, formas, religión o dones; el Señor vuelve a buscarnos.

Él nos saca de las condiciones religiosas y secas y nos restaura a Cristo, a la vida de iglesia y al fluir de la vida.

Aplicación práctica

Permanecer abiertos a la luz, las advertencias y el llamado del Señor; no resistir Su búsqueda.

No detenernos en el arrepentimiento o en la recuperación; seguir el liderazgo del Señor de regreso a Cristo, a la vida de iglesia y al suministro de vida.

Carga ministerial

Dios mismo es quien toma la iniciativa en la recuperación. Nuestra presencia en la vida de iglesia se debe finalmente a que el Pastor nos buscó y nos halló.

El propósito de la recuperación no es simplemente encontrar a los perdidos, sino introducirlos en Cristo, en la iglesia, en el fluir del Espíritu y en el disfrute de las riquezas de Dios.

Guía para profetizar

«El Señor no solamente fue el Pastor que una vez me encontró; Él todavía busca a los que están perdidos».

«El Señor no me encontró simplemente para dejarme donde me encontró; me sacó y me hizo volver a Cristo, a la vida de iglesia y al fluir de la vida».

Dirección final

Perdido → Buscado → Hallado

Hallado → Sacado → Reunido → Hecho volver → Cristo → Monte alto → Agua viva → Pastoreado → Edificado

Conclusión

La búsqueda del Señor revela Su amor, misericordia, iniciativa y perseverancia. Él no abandona a Sus ovejas perdidas.

El hacer volver del Señor revela Su restauración, dirección, pastoreo y propósito. Él nos encuentra para introducirnos en el pleno disfrute de Sí mismo.

Pasajes relacionados

Ez. 34:11–12; Lc. 15:1–10; Mt. 9:36; Jn. 10:11–16

Ez. 34:12–15, 23; Lc. 15:20–24; Jn. 10:3–4, 9–10, 16; 1 P. 2:25

 

2. Orden espiritual

El orden espiritual de Ezequiel 34 puede resumirse así:

Advertencia del atalaya → arrepentimiento y conversión → el Señor busca personalmente → el Señor halla → saca de entre las naciones → reúne → hace volver a la buena tierra → lleva a los montes altos → lleva junto a las corrientes de aguas → pastorea → alimenta → satisface → disfruta a Cristo → edifica el rebaño.

En forma condensada:

Advertencia → Arrepentimiento → Búsqueda → Hallazgo → Sacar → Reunir → Hacer volver → Cristo como la buena tierra → Cristo resucitado y ascendido → Agua viva → Pastoreo → Disfrute → Edificación

Hay aquí una distinción espiritual muy importante:

«Hallar» responde a la pregunta: «¿Dónde estoy?», mientras que «hacer volver» responde a la pregunta: «¿Adónde quiere llevarme el Señor?»

Por tanto, la recuperación del Señor no consiste solamente en llevarnos de la perdición a la salvación. Él nos lleva:

de la perdición a Cristo,
del vagar a la vida de iglesia,
de la sequedad al agua viva,
de la llanura al monte alto,
y de ser simplemente hallados a ser plenamente pastoreados
.

3. Diferencia central

Punto central

Buscar y hallar

Sacar y hacer volver

Problema que se trata

Perdición

Estar fuera de la posición espiritual apropiada

Acción del Señor

Él me encuentra

Él me lleva

Dirección

El Pastor viene al lugar donde estoy

El Pastor me lleva al lugar donde Él quiere que esté

Punto de partida

Pecado, mundo, religión, sequedad, extravío

Ya he sido encontrado

Meta

«He vuelto a encontrar al Pastor».

«He vuelto a Cristo y lo estoy disfrutando».

Verbos clave

Buscar → Hallar

Sacar → Reunir → Hacer volver → Alimentar

Experiencia espiritual

Recuperación de la perdición

Restauración, disfrute, nutrición y edificación

Cuadro espiritual

Una oveja perdida que es hallada

Una oveja hallada que es llevada de regreso al pasto, al monte y a las corrientes

Énfasis final

El Pastor no me abandona.

El Pastor no me deja donde me encontró.

 

4. Visión espiritual

La revelación más profunda aquí no consiste principalmente en cómo nosotros buscamos al Señor, sino en que el Señor primero nos busca a nosotros.

Estamos hoy en la vida de iglesia no porque fuéramos suficientemente inteligentes, espirituales o diligentes para encontrar al Señor. Más bien:  El Pastor primero nos buscó, nos halló y luego nos hizo volver.

Esto presenta dos grandes iniciativas divinas:  Primera iniciativa: El Señor viene a encontrarnos

Aunque estemos sepultados bajo:

  • el pecado,
  • el mundo,
  • conceptos religiosos,
  • doctrinas,
  • formas,
  • dones,
  • frialdad,
  • o decadencia espiritual,

el Pastor no nos abandona.

Él viene personalmente a buscarnos.

Segunda iniciativa: El Señor nos hace volver

 

El Señor no dice:  «Ya te encontré; ahora debes arreglártelas por ti mismo».

Al contrario, después de encontrarnos, Él continúa Su obra de pastoreo:

nos saca → nos reúne → nos hace volver → nos introduce en Cristo → nos lleva al monte alto → nos lleva junto a las aguas vivas → nos alimenta.

 

Por tanto:  Ser hallado no es el destino final; ser hecho volver es el comienzo de un disfrute restaurado de Cristo.

5. El flujo espiritual completo

Oveja perdida

Advertencia del atalaya

Arrepentimiento y conversión

El Pastor busca

El Pastor halla

El Pastor saca

El Pastor reúne

El Pastor hace volver

Cristo como la buena tierra

El monte alto — el Cristo resucitado y ascendido

Las corrientes — el Espíritu vivificante

Pastoreo y alimentación

Disfrute de Cristo

Edificación corporativa

Esto muestra que el pastoreo del Señor tiene dirección y destino. Él no simplemente recupera individuos; los introduce en un disfrute corporativo de Cristo.

6. Una visión clave para la vida de iglesia

El punto central puede expresarse en cuatro movimientos:

1. El Señor me busca.
No soy yo quien inicia la recuperación; Él viene a buscarme.

2. El Señor me halla.
Él penetra hasta donde estoy escondido y me rescata de mi condición perdida.

3. El Señor me hace volver.
No solamente me perdona; me saca de aquello que me mantenía alejado de Él.

4. El Señor me lleva a Su disfrute.
Me lleva a Cristo como la buena tierra, al Cristo resucitado y ascendido como el monte alto, y al Espíritu como las corrientes de agua viva, donde soy alimentado y pastoreado en la vida de iglesia.

Así, la meta de la recuperación no es simplemente:

«Encontré al Señor».

Sino:

«El Señor me encontró, me hizo volver a Sí mismo y ahora vivo en Cristo, disfruto al Espíritu y soy pastoreado en Su rebaño».

7. Una frase de resumen

La búsqueda y el hallazgo del Señor recuperan a la oveja perdida y la vuelven a poner en contacto con el Pastor; el sacar y hacer volver del Señor lleva a la oveja hallada a Cristo como la buena tierra, al Cristo resucitado y ascendido como el monte alto, al Espíritu como el agua viva y a la vida de iglesia como el pasto corporativo, donde es pastoreada, nutrida, satisfecha y edificada.

 

*Consulte el tema general de la capacitación de verano de abril de 2026: Creyentes, Parte cinco: Piedras vivas y ovejas

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